Santa Cruz Limpia

El Blog de Santa Cruz Limpia

Canarias será la primera región española en llevar a cabo una estrategia para paliar la utilización de los plásticos de un solo uso, un desafío que supone frenar la contaminación derivada a estos productos, bajo el lema “Cero plásticos de un solo uso en Canarias”. La normativa ya tiene unas bases y desde el pasado 6 de febrero se encuentran a disposición pública para posibles propuestas de mejora.

La Consejería de Política Territorial, Sostenibilidad y Seguridad ha sido la encargada de elaborar la “Estrategia canaria sobre los plásticos”, junto a la cofinanciación del Programa Operativo FEDER Canarias 2014-2020. El objetivo es ofrecer a la ciudadanía, distribuidores, grandes superficies y al sector público institucional autonómico, una serie de pautas y consejos para conseguir una industria de plásticos inteligente, innovadora y sostenible, donde el diseño y la producción respeten las necesidades de reducción, reutilización y reciclaje, potenciando el crecimiento y el empleo en Europa, reduciendo, a su vez, las emisiones de gases contaminantes y la dependencia de combustibles fósiles.

Los plásticos están presentes en el día a día, gracias a sus múltiples ventajas, algunas como su bajo coste de producción, ligereza, durabilidad, entre otras. Sin embargo, su gran disponibilidad, unido a la dificultad en reciclar bajo el modelo económico lineal “producir, usar y tirar”, lo han convertido en un problema social y ambiental.

Por ello, Canarias se enfrenta a un gran reto, la gestión apropiada del plástico. Su máxima prioridad debe ser el consumo responsable y la prevención en su creación. Pero para poder alcanzar esto, los ciudadanos, el sector agrícola, industrial y de servicios, tienen un papel esencial, con la intención de promover objetivos destinados a reducir su uso y potenciar su reciclaje. Con esto se ayudará a evitar que estos residuos acaben como basura que suponga una grave amenaza ambiental, tanto en el medio terrestre como en el marino y, por ende, para la propia salud humana.

El Gobierno de Canarias le da impulso a esta estrategia, para conseguir que dichos objetivos se concreten, gracias a acuerdos con empresas transformadoras y distribuidoras de las Islas, además de otorgar a la ciudadanía la información y los medios necesarios para adaptar sus hábitos de consumo y mejorar la calidad y cantidad de residuos plásticos recogidos.

Publicado en Campañas

El reciclaje es una actividad que contribuye a cuidar el medio ambiente y a reducir la huella del carbono que se produce durante los procesos de fabricación y obtención de los diferentes materiales con los que se elaboran todo tipo de objetos. Sin embargo, no todos los materiales pueden reciclarse eternamente y algunos de ellos experimentan una paulatina degradación hasta que ya no resulta posible su reutilización.


Así, en el apartado de materiales que no sufren degradación alguna y que, por tanto, pueden reciclarse continuamente, se encuentran el vidrio, los metales, los productos textiles y los residuos orgánicos, entre otros, mientras que los plásticos, el papel o el cartón tienen ciclos de reciclaje menores.

Comenzando por los primeros, los productos fabricados con vidrio, como las botellas, pueden reciclarse de forma indefinida para producir otras botellas. Durante el proceso de reciclaje el vidrio no pierde ninguna de sus propiedades por lo que puede reciclarse al 100%. Por este motivo se trata de uno de los materiales más demandados en la industria del reciclaje.

Los metales, al igual que el vidrio, pueden reciclarse de manera indefinida. Cobre, plomo, aluminio, componentes presentes en baterías de autos, electrodomésticos, etc., pueden recuperarse y reaprovecharse en su totalidad. También son materiales altamente demandados, en especial metales como el aluminio o el cobre, para poder ser reutilizados en la industria.

Otro tanto sucede con los residuos orgánicos, que representan el 50% de la basura generada en los viviendas particulares. Muchos de los residuos orgánicos como cáscaras, restos de vegetales, etc, pueden usarse para nutrir a la tierra, en un proceso denominado compostaje. De este modo, la basura orgánica puede entrar en un ciclo de reaprovechamiento infinito.

Los productos textiles también pueden reciclarse infinidad de veces aunque, en este caso, se trata de artículos cuyo uso suele prolongarse mucho más que el de otros materiales y que, antes de verse sometido a procesos de reciclaje industrial, suelen formar parte, en mayor medida, del reciclaje creativo.

A la madera le sucede algo parecido, puesto que todo lo que se fabrica con este material tiene una elevada duración, y cuando se somete a procesos de reciclaje suele reconvertirse en otros productos de menor categoría, hasta llegar al final de su vida en forma de compost o como combustible.

Con respecto a los plásticos derivados del petroleo, al reciclarlos se someten a un proceso térmico que va degradando el material por lo que se pueden reciclar cuatro o cinco veces, durante las cuales va pasando por diferentes nuevos usos, desde envases para alimentos y bebidas a tuberías, láminas, mobiliario urbano, bolsas, etc. Algo parecido le sucede al papel y al cartón, que van perdiendo consistencia en cada uno de los procesos de recuperación a los que se ven sometidos, por lo que soportan hasta seis ciclos de reciclaje.

Miércoles, 28 Noviembre 2018 15:12

Papel, ¡úsalo y luego plántalo!

El papel es una pieza clave de nuestra vida. Su consumo no deja de aumentar, lo que no ocurre con su reciclado. La industria papelera y de celulosa ocupa el quinto lugar del sector industrial en consumo mundial de energía, además se encuentra entre los mayores generadores de contaminantes del aire y del agua y de los que más contribuyen al cambio climático. A pesar de ser uno de los principales causantes de la tala masiva de árboles y del uso de elementos químicos con impacto negativos para la población, no llegan soluciones para acabar con ello.


Una de las iniciativas más recientes que ha surgido para rechazar estos procesos y fomentar el uso de materiales ecológicos viene de la mano de Sheedo, una 'start-up' ecológica que produce papel artesanal creado a partir de fibras de algodón reutilizadas de la industria textil las cuales, en su interior, contienen semillas. Con ello, consiguen crear un papel que se puede volver a usar, ya que, una vez utilizado, es posible plantarlo para que así vuelva a germinar. De esta manera, se deja de lado el papel de tala de árboles, que posee productos contaminantes, para crear el papel plantable, sustituyendo la celulosa por el algodón residual, las máquinas por las personas y los químicos por las semillas.

Pero, ¿cómo surgió esta idea? Fueron cuatro jóvenes emprendedores, Gala Freixá, Gonzalo Mestre, Carlos de Sandoval y Gloria Gubianas, quienes decidieron revolucionar la industria del papel, uno de los causantes de la contaminación de nuestro planeta. Su lema: “No más papel de usar y tirar, sino de usar y plantar”.

Estos jóvenes quisieron dejar a un lado las tecnologías para innovar en algo más cercano, más social. A pesar de las múltiples complicaciones, pues al ser tan jóvenes no les tomaban en serio, consiguieron, tras mucho empeño, proveedores y el lugar donde crear el papel: el Molí de la Farga de Banyoles, perteneciente a un pueblo llamado Bañolas, al norte de Barcelona, una empresa con una dilatada experiencia en la producción de papel artesanal.

En este lugar conocieron a los artesanos que realizan el papel con sus propias manos quienes, con sus grandes habilidades papeleras y con la revolucionaria idea de incluir en el proceso de creación semillas, consiguieron llevar a la práctica la idea de estos emprendedores.

De esta forma, Sheedo ha empezado a expandirse. Apuestan por la venta de sus productos para hacer regalos de empresa originales y ecológicos, creativos y sostenibles. También para hacer campañas de marketing con impacto positivo en el medio ambiente.

Por si esto fuera poco se trata de un tipo de papel que permite personalización para adaptarse a las necesidades de comunicación de cada persona o empresa. En este sentido, se puede elegir, por ejemplo, la semilla que esté incluida en el papel como las de tomate, manzanilla, eneldo, zinnia, entre otras.

Un material muy utilizado en la construcción y en la decoración es el yeso. Con él, se elabora la escayola, el alabastro y el cemento, además de estar cada vez más demandado para la fabricación de paneles de pladur. Solo en Europa al año se utilizan más de 1.600 millones de metros de pladur para los interiores de edificios.


Pero indudablemente su uso genera residuos. Se estima que los despojos de este material, procedentes de la construcción y la demolición, representan el 30% del total, de acuerdo a los metros cuadrados construidos en los países pertenecientes a la Unión Europea.

Las propiedades naturales del yeso hacen que sea un producto que se pueda reciclar de forma indefinida, ya que su composición química no varía. Sin embargo, gran parte de ellos no se reutilizan.

De este modo, como recoge la Directiva 2008/98/CE del Parlamento Europeo y del Consejo sobre los residuos, el nuevo uso de estos materiales no peligrosos de construcción y demolición debe ser del 70% para el 2020, además de la reducción en un 50% en 2025 de la cantidad de estos en el vertedero.

En varios países, fabricantes de pladur y empresas de reciclaje y demolición, llevan a cabo medidas para fomentar la reutilización y trabajar así en un modelo sostenible. En algunos de los casos, separan el papel y el polvo del pladur para su nuevo uso. Pero, para ello, es necesario una colaboración desde su demolición hasta su nueva producción. Bajo las condiciones ideales, se ha logrado que el 30% del yeso reciclado se utilice sin generar ningún efecto adverso en la calidad del material.

Además, se aplican técnicas como la deshidratación de este material, para reconvertir el yeso endurecido en conglomerante a base de yeso, sulfato cálcico hemihidratado y molienda, con el objetivo de obtener un polvo fino que, al ser mezclado con agua, sea moldeable durante cierto tiempo, antes de su endurecimiento en la misma forma química inicial. Se ha comprobado que mediante estas técnicas, la calidad del producto no varía.

Con esto se pretende conseguir la preservación de los recursos naturales, eliminándolo, a su vez, de los vertederos y volviéndolos a introducir en el mercado en unas condiciones óptimas. Pero todo ello es posible gracias a la utilización de la tecnología de separación avanzada de los materiales procedentes de la construcción y demolición. Sin este proceso, la calidad del producto reciclado no sería la adecuada.

Página 1 de 42

Localización

Avda. Tres de Mayo, 40 2º
38005 Santa Cruz de Tenerife

Cómo llegar en guagua: líneas urbanas 232, 233, 238, 905, 920, 921, 934, 937

Contacte con nosotros

Contacte y resuelva sus dudas

  • Teléfono: 922 224 849