Santa Cruz Limpia

El Blog de Santa Cruz Limpia

En pleno siglo XXI, donde han surgido algunos de los problemas más grandes en cuestión de cuidado del medio ambiente y generación de todo tipo de desechos, algunas personas han tenido la iniciativa de aprovechar esos desperdicios y llegar al extremo de construir sus propias viviendas mediante el reciclaje, por ejemplo, de miles de botellas de vidrio.


Este precisamente es el caso de Ivone Martins, una humilde agricultora brasileña que recicló más de 6.000 botellas de vidrio con las que fabricó su casa. Donde los demás solo veían basura, ella vio una oportunidad de crecimiento.

La casa ecológica de esta mujer de 50 años se encuentra en el barrio brasileño de Gurutuba dos Martins y ya todos la conocen. La aventura comenzó en 2018, cuando decidió poner en marcha una idea que inició junto a su esposo y dos hijos. Lamentablemente uno de sus hijos falleció y tuvo que sobreponerse de alguna manera. Y construir su propia casa le sirvió como terapia.

Ivone recorrió muchos lugares buscando su materia prima, desde puntos de recogida de basura hasta restaurantes. Ademas, con el objetivo de para darle mayor firmeza a la estructura, colocó llantas de vehículos en desuso como cimientos. El resto fue mezclar arcilla y cemento para pegar las botellas y construir la casa.

Sin embargo,no contenta con la estructura, tras concluir con la casa, que cuenta con una sala, comedor, baño y dormitorio, esta emprendedora se puso a trabajar en la fabricación del mobiliario de la vivienda, realizando los sillones e incluso la base de su cama con botellas de vidrio reciclado.

Otra iniciativa de este tipo la tenemos en la construcción realizada por el pescador y carpintero canadiense Édouard T. Arsenault, en 1980, que utilizó más de 12.000 botellas para terminarla.

Esta singular casa se encuentra localizada en la isla canadiense de Príncipe Eduardo y su constructor solo tardó seis meses en levantarla. En este caso, la idea surgió cuando su propietario recibió una postal procedente de su hija acerca de un castillo de cristal que estaba visitando en la Columbia Británica. Al recibirlo, pensó que él también era capaz de hacer una casa de vidrio y comenzó a recoger botellas de cristal en la zona donde vivía.

El resultado de su trabajo es una vivienda de 85 metros cuadrados que cuenta con tres secciones principales. Además, Édouard también levantó una pequeña capilla en su interior donde se encuentran varios bancos y un altar, todo ello construido con botellas recicladas de vidrio. Por si esto fuera poco, dos años después, Édouard construyó una taberna en la que empleó 8.000 botellas para darle forma hexagonal a la estructura.

Residuo Cero en Casa es un libro original, creativo y práctico, escrito por Bea Johnson, francesa afincada en California, que recoge numerosas ideas, herramientas y hábitos destinados a generar la menor cantidad posible de residuos en casa.

La idea para escribir este libro, que ya ha sido traducido a más de 25 idiomas, surgió a partir de un blog en el que la autora contaba sus experiencias eliminando el plástico de su vida y, con el paso de los años, acabó siendo conferenciante, escritora y consultora sobre los residuos y el estilo de vida que se debe adoptar para frenar este problema.

Bea Johnson vive con su familia sin generar ningún tipo de residuo desde el año 2008, y ha inspirado a centenares de emprendedores de todo el mundo que han desarrollado negocios orientados a reducir los residuos. También es una gran influencia a nivel individual y ha logrado concienciar a centenares de miles de personas de todo lo que se puede hacer para reducir los residuos que se generan cada día en las viviendas.

Algunos consejos para lograr generar la menor cantidad posible de residuos son:

1. Vivir con lo imprescindible. Cuanto menos se tenga, menos residuos se generarán. El problema de la basura va unido al crecimiento del consumo de todo tipo de productos. Por este motivo, antes de adquirir cualquier cosa resulta muy útil preguntarse a sí mismo si es algo que realmente se necesita.

2. Planificar bien la lista de la compra para no desperdiciar comida. Se calcula que cada persona desperdicia al año 179 kilos de alimentos en buen estado. Para evitarlo hay que organizar bien la lista de la compra, adquirir menos unidades de productos, fijarse bien en las fechas de caducidad, guardar bien los alimentos y consumir productos locales, frescos y de temporada.

3. Comprar a granel. El empaquetado de productos es cada vez mayor y llega a convertirse en residuos que pueden evitarse comprando a granel, eligiendo solo lo que se precisa. Además, los productos a granel son más económicos y cada vez son más comunes.

5. Utilizar envases y bolsas reutilizables. Otra forma de evitar el sobreempaquetado de los productos y la generación de residuos innecesarios es mediante el uso de envases y bolsas reutilizables. En una casa de cero residuos no hay sitio para los productos de usar y tirar, sino que se emplean todo tipo de elementos reutilizables. También se recomienda guardar los productos en envases de vidrio.

6. No desaprovechar el agua. El agua es un recurso natural esencial que, a menudo, se desaprovecha. Para evitar su despilfarro resulta adecuado ducharse en vez de bañarse, recoger el agua fría hasta que se calienta en un cubo o balde con el objetivo de aprovecharlo luego para regar las plantas, utilizar tecnologías de ahorro de agua, etc.

7. Reciclar todos los residuos. Como no podía ser de otro modo, en una casa Zero Waste resulta imprescindible separar los diferentes tipos de residuos para llevarlos luego al contenedor de reciclaje correspondiente. Se trata de un hábito que tiene muchas ventajas para el medio ambiente y para la economía.

En Ajegunle, uno de los barrios más poblados de Lagos, la capital nigeriana, WeCyclers, una pequeña organización sin ánimo de lucro está intentando convertir un enorme problema medioambiental en un recurso para la población local.

La contaminación es y sigue siendo un problema difícil de resolver, especialmente en regiones que carecen de infraestructuras dedicadas a la recuperación y el reciclaje donde, a menudo, los residuos terminan en el mar, en tierra o quemados.

Ante esta situación, el Morit International School de Ajegunle ha puesto en marcha el proyecto Recycle Pay, que permite a los padres de alumnos pagar parte de las tasas escolares mediante el reciclaje de botellas, latas y cartones o papel.

De este modo, los padres de alumnos que no pueden pagar la totalidad de la matrícula escolar, unos 9,74 euros, pueden compensarlo recuperando materiales reciclables, especialmente botellas de plástico, que, tras ser pesadas y “transformadas” en porcentajes de las tasas escolares, se venden a una empresa especializada en lo que se ha dado en llamar el Proyecto Reciclar Pago.

Se trata de una iniciativa en la que todos ganan: el medio ambiente; los niños, puesto que Nigeria es el país con la mayor tasa de abandono escolar del mundo; los padres de los estudiantes, que ahorran valiosos recursos; la comunidad, que se reúne en torno a una iniciativa de gran valor; y la propia escuela, capaz de obtener fondos de forma continua y más rápidamente de lo que podría hacerlo en base a la disponibilidad de los estudiantes.

En los próximos meses, el Proyecto Recycle Pay pretende ampliarse al Colegio Privado Monarca de Alagbado, también en Lagos. Dicho proyecto tiene como objetivo involucrar a 10.000 estudiantes en los próximos 6 años, pero podría expandirse más allá de las fronteras de la comunidad en la que nació y difundirse como un modelo de éxito en toda Nigeria.

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Eco Cooler es el nombre de un sistema de aire acondicionado diseñado por Grameen Intel Social Business, una empresa que trabaja para encontrar soluciones tecnológicas que puedan estar disponibles para toda la población con el menor coste posible.

El Eco Cooler está compuesto por materiales reciclados, no necesita electricidad y puede construirlo fácilmente cualquier persona en cualquier parte del mundo. Según sus inventores, se trata de un sistema que es capaz de reducir hasta en cinco grados la temperatura existente en el exterior de una vivienda.

Este invento nació debido a que Bangladesh está sometido regularmente a épocas de mucho calor, de hasta hasta 45 grados y la población sufre enormemente puesto que las casas están fabricadas con chapas de acero y la temperatura alcanza temperaturas máximas.

La idea era simple pero a la vez muy ambiciosa. Desarrollar un aire acondicionado eficiente con materiales de bajo costo, a ser posible reciclados y accesibles para la población, eficiente y fácil de construir. Unos meses más tarde, Grameen Intel Social Business cumplió con el reto puesto que el Eco Cooler cumple con todas estas condiciones.

Para realizar este sistema de aire acondicionado casero solamente es necesario un tablero que se adapte a la medida del hueco de la ventana donde se vaya a instalar y unas cuantas botellas de plástico. Las botellas de plástico se cortan en dos partes y las mitades superiores se colocan en dicho tablero. Una vez armado el invento se coloca en una ventana, con los cuellos de botella mirando hacia dentro de la casa. De esta forma se conseguirá refrescar la vivienda de forma natural.

El funcionamiento es muy simple. Para entenderlo basta con hacer la prueba de soplar en la mano con la boca bien abierta, se sentirá el aire caliente. Por otro lado, al hacer el mismo ejercicio con la boca casi cerrada, se sentirá el aire frío. Para bajar la temperatura del aire, Eco Cooler simplemente utiliza este sistema de diferencia de presión.

Se da la circunstancia de que Grameen Intel no tiene ninguna intención de hacer negocio con su aire acondicionado casero. La compañía incluso ha compartido online las instrucciones de fabricación con derechos de autor gratis. Por lo tanto, cualquier persona puede copiar el sistema y hacerlo en su propia casa.

Se trata de una manera inteligente para ganar en comodidad sin dañar el medio ambiente, sin comprometer la salud de las personas y, además, fomenta el reciclaje de las botellas de plástico.

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