Santa Cruz Limpia

El Blog de Santa Cruz Limpia

22 Marzo 2018

Slowwalk es una empresa con sede en Elche, Alicante, especializada desde hace 60 años en la confección de calzado de primera calidad, que ahora ha sacado al mercado una línea de zapatos elaborados con maíz. En concreto, el material con el que se fabrican estos zapatos está realizado con la parte no comestible de este cereal, combinada con poliuretano sintético, convirtiéndose en un tejido sostenible y muy resistente para zapatos o bolsos, con un bajo impacto medioambiental.


Las zapatillas se elaboran artesanalmente y de forma manual, lo que permite reducir el consumo energético y, con ello, disminuir las emisiones a la atmósfera de dióxido de carbono (CO2). Además, cuando la vida del zapato llega a su fin, está diseñado de tal forma que se puede separar la suela para reciclarla.

La colección de invierno se denomina Teemo Rinnova y se compone de cinco modelos para mujer con estampados caleidoscópicos con motivos de mandalas indios, cenefas de la Riviera Maya, tótems y plumas de los nativos americanos. Son exclusivos y de edición limitada. El éxito de este producto está siendo tan grande que de los cerca de 600 pares fabricados, algunos de los modelos ya se han agotado.

Ese éxito también se debe a la resistencia al agua del maíz tratado, a diferencia del cáñamo o el algodón; a su suela de goma de látex natural reciclado obtenida a partir del caucho, que además de ser sostenible es confortable por su flexibilidad; a su capacidad amortiguadora de impactos y diseño anatómico; y a los cordones elásticos, capaces de ajustar la zapatilla al pie sin necesidad de anudarse.

Además, la firma ya prepara la nueva colección de verano con algodón 100% ecológico, elaborados a partir de una suela muy flexible, capaz de enrollarse sobre sí misma, y con el corte cosido a la suela como las alparagatas de toda la vida. También prepara unas sandalias veganas para mujer, con materiales reciclados y lonas, y una colección más actual con piso de sierra con bordados, estampaciones y tintados naturales, con el objetivo de llegar a un público más juvenil.

La zapatilla vegana ha obtenido el certificado de protección animal Vegan Approved de PETA y Animal Free, y está pensada para la gente vegana que quiere un zapato actual, cómodo y respetuoso con el medio ambiente y los animales, pero también para aquellos que no siguen este tipo de filosofía y les gustan los modelos de esta marca de calzado, cuyo nivel de compromiso medioambiental llega incluso hasta el envoltorio, muy reducido, sin plástico, con solo una caja de cartón 100% reciclable.

14 Marzo 2018

Las normas de tráfico prohíben expresamente circular en bicicleta por las autopistas. Sin embargo, en Corea del Sur se les ha ocurrido una forma creativa de permitir que los ciclistas también puedan aprovechar este tipo de carreteras para ir de una ciudad a otra. Y lo han hecho, además, incorporando criterios de sostenibilidad medioambiental.


De este modo, en el país asíatico han dado un paso de gigante dentro de las posibilidades que tiene la tecnología fotovoltaica en el diseño y construcción de carriles para bicicletas, combinando la energía solar con este medio de transporte sostenible, mediante la construcción del primer carril bici con techo solar del mundo.

Este peculiar carril bici no solo destaca por su cubierta, sino también por el aprovechamiento inteligente del espacio ocupado por la mediana que habitualmente separa los dos sentidos de circulación de una autopista. En este caso se han sustituido los setos vegetales de separación por una plataforma de doble circulación, de uso exclusivo para ciclistas, cubriendo el trazado interurbano de 32 kilómetros que separa la ciudad surcoreana de Daejeon con Sejong.

La estructura de paneles fotovoltaicos que cubre superiormente el carril bici cumple una doble función. Mientras la sombra generada por el techo solar protege a los ciclistas de la acción directa del sol o la lluvia durante el pedaleo, la superficie integrada por las células fotovoltaicas de silicio permite generar la energía suficiente para cubrir las demandas energéticas del sistema de alumbrado de la autovía y el suministro energético de los puntos de recarga de coches eléctricos.

Otro aspecto destacable de esta innovadora infraestructura reside en la seguridad de los ciclistas en carretera. Así, para que puedan circular con total tranquilidad, se ha optado por cerrar lateralmente el carril bici con una estructura de vallas laterales que actúan de protección frente a posibles accidentes por salidas de vía, al tiempo que minimizan la sensación psicológica del paso de vehículos circulando a toda velocidad a pocos centímetros del usuario.

Aprovechar la mediana de una autovía supone un ejercicio interesante de aprovechamiento de infraestructuras existentes para la integración de ciclovías de escala interurbanas. Si además se complementa con soluciones innovadoras y creativas de producción de energía solar para alimentar puntos de recarga de coches eléctricos e instalaciones anexas en carretera con energía 100% limpia, el ahorro parece significativo.

La inversión necesaria para cubrir los 32 kilómetros del carril bici con millones de células fotovoltaicas es muy elevada, aunque los promotores del primer carril bici con techo solar del mundo aseguran que resulta rentable a medio y largo plazo, un aspecto que podría optimizarse en breve con los últimos avances en células fotovoltaicas de bajo coste y alta eficiencia que se están produciendo en la actualidad.

07 Marzo 2018

Suecia puede presumir de ser uno de los países más avanzados en todo lo que tiene que ver con la protección del medio ambiente, recolección de residuos y sistemas eficaces de reciclaje, pues la naturaleza y su cuidado es algo que se inculca a sus habitantes desde las primeras edades, a través de la educación y la cultura.


Por estos motivos, no resulta extraño que en el país escandinavo haya nacido el Plogging, una nueva tendencia para practicar fitness al aire libre...y algo más. Básicamente esta práctica consiste en salir a correr llevando consigo una bolsa para recoger la basura que se encuentran los corredores en el camino, promoviendo el cuidado ambiental.

La esencia de esta actividad se explica desde el propio nombre, ya que la palabra "Plogging" proviene del término sueco "plocka upp", que significa "levantar del piso", en combinación con el "running", correr en inglés.

Pero es que además de contribuir el mantenimiento y limpieza de las calles y los espacios públicos, la secuencia de frenar, agacharse para recoger los desechos y volver a retomar el paso también contribuye a quemar unas calorías extras, con lo cual la práctica del tradicional running se ve reforzada.

Esta nueva tendencia proveniente del país nórdico ya ha tomado las calles y parques de toda Europa y poco a poco se ha instalado en Estados Unidos, donde las personas, cansadas de ver desechos en el suelo, han optado por incluir una dosis ecológica a su rutina de ejercicios.

La aceptación de esta actividad es tan grande que suelen formarse grupos de corredores como si fuese un reto y salen a ejercitarse en conjunto. Por otro lado, están quienes prefieren la soledad y también hay quienes lo hacen con la compañía de sus mascotas. Lo único que se necesita es un par de guantes, una bolsa de basura y muchas ganas de correr y cuidar el medio ambiente

Pero esta nueva propuesta saludable y ecológica va muchos más allá ya que la práctica del Plogging es abierta, por lo que no es necesario correr, sino que cualquier actividad física encaja en su filosofía, siempre que implique la recogida de residuos. De este modo, también se puede combinar con salir a caminar, ir en bicicleta, realizar deportes acuáticos, practicar senderismo, patinar, etc.

01 Marzo 2018

El Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife desarrollará, hasta la conclusión del presente curso escolar, la segunda edición del concurso ‘R que R’. Esta iniciativa, en la que participan alumnos de los 38 centros de Primaria y Secundaria de la capital, fomenta la recogida selectiva de residuos entre los más pequeños en sus respectivos colegios.


El alcalde de la ciudad, José Manuel Bermúdez, presentó el día 1 de marzo los detalles de este proyecto, en una comparecencia en la que también estuvieron presentes el concejal de Medio Ambiente, Carlos Correa; el cuarto teniente de alcalde y concejal de Servicios Públicos, Dámaso Arteaga; la concejala de Educación, Verónica Meseguer; y el gerente de la Fundación Santa Cruz Sostenible, Pedro Millán.

Bermúdez expresó que el objetivo del concurso “es incentivar a que los más pequeños aprendan hábitos de reciclaje en sus centros escolares y no cometan los errores de los adultos. Ellos, posteriormente, ejercerán de educadores en sus propias familias y harán que el resto de sus miembros se impliquen a la hora de colaborar en esta materia”.

Correa, por su parte, resaltó que en esta segunda edición “la esencia estriba en que aprendan la importancia de la recogida selectiva y, por tanto, sean nuestros aliados a la hora de generar menos residuos para tener una ciudad más sostenible”.

Meseguer explicó que Santa Cruz “tiene en marcha varios programas de esta naturaleza que refuerzan su idea de ciudad educadora. El concurso ‘R que R’, en este caso, es también una herramienta para formar personas y crear hábitos que otras generaciones no tuvieron la oportunidad de aprender”.

Arteaga, por último, indicó que el área de Servicios Públicos “será la encargada de medir los residuos que se recojan en cada centro escolar” y aseguró que, en la edición de 2017, “se consiguió aumentar la tasa de reciclaje de papel cartón de los colegios participantes en un 18,9% gracias a esta iniciativa”.

El proyecto se impulsa desde la Fundación Santa Cruz Sostenible, en colaboración con el Cabildo de Tenerife, a través de su programa ‘Tenerife + Sostenible’. Cuenta también con el apoyo de las concejalías de Medio Ambiente, Servicios Públicos y Educación del Consistorio. Su nombre hace referencia a las tres ‘R’ básicas para favorecer un medio ambiente más sostenible, a través del reciclaje, la reutilización y la reducción del consumo de agua y energía.

El principal objetivo del concurso es promover buenas prácticas medioambientales para ayudar a construir entre todos una ciudad más sostenible. El alumnado contribuye a lograr esta finalidad con cada lata, envase, brick o papel y cartón que deposite en los contenedores de los que dispone cada uno de los centros escolares.

Por otro lado, y como principal novedad, el certamen premiará a los centros que más y mejor fomenten el desarrollo de buenas prácticas ambientales. Para ello, deberán realizar actividades que fomenten los valores de la sostenibilidad y, al concluirlas, realizar una memoria en la que se enumeren las acciones que ha desarrollado cada centro educativo durante el presente curso escolar 2017-18.

Así, el concurso premia, por un lado, a los centros que realicen una mejor recogida selectiva de residuos de papel, cartón y plástico. El concurso se puso en marcha en noviembre de 2017 y, hasta que culmine el presente curso escolar, el área de Servicios Públicos mide, de forma periódica, los residuos recogidos por cada centro para realizar una clasificación que se actualiza periódicamente a través de la página web https://rquer.santacruzsostenible.com/

Por ahora, los centros escolares participantes han recogido, entre noviembre y enero, un total de 11.259 kilogramos de residuos, de los cuales 9.314 (un 82,7%) se corresponden a papel y cartón, mientras que los 1.944 kilos restantes (un 17,3%) pertenece a envases.

Los valores de la clasificación se ordenarán en función del valor que resulte de dividir los kilogramos de residuos depositados correctamente en los contenedores azules (papel y cartón) y amarillos (envases) entre el número de alumnos de cada centro participante. Los centros mejor clasificados recibirán premios en material informático, didáctico y deportivo.

Localización

Avda. Tres de Mayo, 40 2º
38005 Santa Cruz de Tenerife

Cómo llegar en guagua: líneas urbanas 232, 233, 238, 905, 920, 921, 934, 937

Contacte con nosotros

Contacte y resuelva sus dudas

  • Teléfono: 922 224 849