Santa Cruz Limpia

Noticias

El Ayuntamiento de Santa Cruz dispone de más de 7.000 contenedores para recoger seis tipos distintos de residuos

131228-mapaImagine que sostiene en sus manos un kilogramo de algo: cáscaras de naranjas, papeles usados, arena del perro que nos hace compañía, bricks de leche, latas de conservas o botellas de vidrio. Siga imaginando y haga el ejercicio de acumular cada día —excepto unas pequeñas vacaciones de cuatro semanas— ese mismo peso. Si lo hace, sin parar, desde el 1 de enero hasta el 31 de diciembre, el día de Nochevieja habrá acumulado 339 kilos de los 'algos' que haya elegido y crea que ya no le vale.

Imaginemos un poco más. Usted no vive sólo en casa (o sí lo hace, pero en un edificio con varias viviendas, da igual), sino que comparte techo con su pareja y dos hijos. A cada uno de los miembros de su familia le ha propuesto el mismo ejercicio de acumular, día tras día excepto en las cuatro semanas de descanso, un kilo de 'algo' ya usado. Al cabo del año, cada uno de ellos también ha reunido 339 kilos con los materiales elegidos.

Usted vive en una ciudad llamada Santa Cruz de Tenerife donde, según el Padrón municipal del año 2010, residen 227 mil personas. Usted ha propuesto a cada uno de ellos, con éxito, que hiciera el mismo ejercicio de acumulación desde que el año amaneció aquel lejano 1 de enero. Todos quienes habitan nuestra capital hicieron suya la idea y han llegado a esta Nochevieja con sus 339 kilos de cosas de muy diverso origen y utilidad.

Vivieran o no en comunidad, en una casa terrera del Toscal o en un bloque de pisos de Ofra; en un adosado de Acorán o en una vieja vivienda de un caserío de Anaga... todo el mundo ha cumplido con su parte en el trato. Cuando el fin de año se despida con el ocaso, entre todos habremos reunido nuestros 339 kilos. Hagamos ahora el ejercicio de multiplicar. ¿Resultado de 339 por 227 mil? 76.953.000 kilos, que en toneladas son 76.953.

Ese es, aproximadamente, el peso de los residuos que cada año se recogen en Santa Cruz de Tenerife. Si viajáramos en el tiempo no muy atrás —40 años sirven como trayecto— la mayoría de nosotros recordaríamos un paisaje en el que las bolsas de basura se acumulaban a la caída del sol ante las puertas de casas y edificios. Ya de noche, un ruidoso camión en el que dos señores cabalgaban a su espalda recogiendo kilos y kilos, bolsas y bolsas de desechos, acababa su trayecto en una montaña que no crecía porque fuera un volcán y expulsara magma, sino porque, camión a camión, ganaba metro a metro en altura.

Hoy, aquella montaña llamada del Lazareto es un jardín de palmeras único en el mundo. A su lado hay un parque marítimo con piscinas para niños y mayores y un poco más allá se levanta el Auditorio de Tenerife Adán Martín Menis, uno de los símbolos de los nuevos tiempos de la Isla.

Las cosas en su sitio

Cuarenta años después, el ejercicio de sumar casi cada día un kilo de 'algo' sigue vigente. Es casi lo único que no ha cambiado porque el 'algo' al que antes llamábamos basura es ahora un residuo urbano, con un alto valor económico y ambiental, que en la mayoría de los casos volverá a tener un uso si seguimos algunas pautas sencillas. La más común y recurrente, depositar cada resto en un recipiente de gran tamaño llamado contenedor, la mayoría de los cuales son descargados a diario por Urbaser, la empresa concesionaria del servicio de limpieza viaria y recogida de residuos urbanos. Contenedores los hay de todos los tamaños y colores, hasta más de siete mil por todo el municipio. Recordar para qué sirve cada uno nunca viene mal.

Fracción resto. Gris con tapa de color marrón, sirve para recoger los desechos más comunes en cualquier hogar: restos de alimentos, además de tapones de corcho, plásticos que no son envases ni envoltorios (muñecos, maquinillas de afeitar...), pañales, compresas, arena de gatos, cerámica y porcelana, goma y papel y cartón sucios (de aceite, pinturas y otros líquidos). Igual de importante que saber qué va a este contenedor es recordar que todo lo que aquí se deposite debe ir en bolsas bien cerradas y que no se permite verter líquidos.

Envases ligeros. De color amarillo o gris con tapa amarilla. Recibe un amplísima lista de restos de origen plástico o metálico. Envases de plástico para alimentación, bolsas y envoltorios de plástico y aluminio, bolsas para alimentos y otros materiales como el corcho blanco o 'poliespán' y las cajas pequeñas de madera (de puros, de fresas o estuches pequeños). Una lista detallada puede consultarse en www.santacruzlimpia.es

Papel y cartón. De color azul o gris con tapa azul. ¿Qué acaba aquí? Todo tipo envases de cartón o papel (cajas de zapatos, cereales de desayuno, de galletas, de conservas de pescado...), hojas, sobres y cuadernos; guías telefónicas y folletos publicitarios; periódicos y revistas, papel de envolver, bolsas de papel o cartón, cartones de huevos, canutos de cartón (interior de rollos de papel de cocina, de papel higiénico...) y, en general, cualquier caja de envoltorios de juguetes, electrodomésticos o dispositivos electrónicos (teléfonos, tabletas, pilas...).

Vidrio. Contenedor en forma de iglú y color verde. Aquí deben terminar cualquier botella de vidrio (de zumos, refrescos, cervezas, mostos, sidras, vinos, licores, etc), los tarros y frascos de vidrio de bebidas, alimentos, artículos de cosmética y perfumería. Y también, los frascos de vidrio de aseos o limpieza doméstica con 'roll-on' o atomizador.

El Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife dispone de una amplísima información que se renueva constantemente en la página web (santacruzlimpia.es), un blog con consejos e información de utilidad y perfiles en las principales redes sociales (bajo la marca Santa Cruz Limpia). En el mismo sentido, el número de teléfono 922 224 849 atiende cualquier duda o permite también concertar la recogida gratuita de enseres y electrodomésticos usados o la retirada de animales domésticos muertos.

Últimas incorporaciones

Santa Cruz de Tenerife incorporó durante este año dos nuevos contenedores a su mapa de puntos de recogida selectiva en la vía pública para completar una oferta que permite a sus vecinos disponer, en un radio más o menos cercano, de todos los recipientes adecuados —junto a la red de puntos limpios del Cabildo Insular— para depositar casi todo de aquello que dejar de tener uso en el hogar.

Aceite de cocina usado. Contenedor de color naranja. Aquí debemos desprendernos, en botellas de hasta cinco litros de capacidad bien cerradas, del aceite utilizado para cocinar. Sólo es admisible este tipo de aceite, ya cualquier otro debe remitirse a un punto limpio. La popularización del uso de este nuevo contenedor traerá un beneficio enorme para la red de saneamiento de la ciudad al evitar el vertido de una sustancia que es altamente dañina para al medio ambiente.

Ropa usada. Contenedor de color azul celeste. Aquí puede depositarse, siempre en bolsas bien cerradas, ropa, calzado, mochilas y bolsos usados.

Localización

Avda. Tres de Mayo, 40 2º
38005 Santa Cruz de Tenerife

Cómo llegar en guagua: líneas urbanas 232, 233, 238, 905, 920, 921, 934, 937

Contacte con nosotros

Contacte y resuelva sus dudas

  • Teléfono: 922 224 849